Indignaos es el libro que escribió Stéphane Hessel, un diplomático, escritor, y militante político francés, que lucho contra los Nazis, el que ha inspirado a tantos jóvenes a manifestarse en contra de la dictadura del capital financiero. Pero ¿cuales son algunos de los puntos que revela este libro? Dice: El interés general debe primar sobre el interés particular, el justo reparto de la riqueza creada por el trabajo debe primar sobre el poder del dinero… Una verdadera democracia necesita una prensa independiente; la Resistencia lo sabe, lo exige, defiende “… Los bancos, una vez privatizados, se preocupan mucho por sus dividendos y por los altos salarios de sus dirigentes, no por el interés general… La brecha entre los más pobres y los más ricos no ha sido nunca tan grande, ni la búsqueda del dinero tan apasionada. El motivo principal de la Resistencia era la indignación. …Nosotros les decimos: tomad el relevo, ¡indignaos! Los responsables políticos, económicos e intelectuales, y el conjunto de la sociedad no deben dimitir ni dejarse impresionar por la actual dictadura de los mercados financieros que amenaza la paz y la democracia. Es necesario comprometerse en nombre de la propia responsabilidad como persona humana…buscad un poco, encontraréis. La peor de las actitudes es la indiferencia, el decir “yo no puedo hacer nada, yo me las apaño”. Al comportaros así, perdéis uno de los componentes esenciales que hacen al ser humano. Uno de sus componentes indispensables: la capacidad de indignarse y el compromiso que nace de ella… El artículo 15 de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre dice: “Toda persona tiene derecho a una nacionalidad”; el artículo 22: “Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad”. Y si esta declaración tiene un alcance declarativo, y no jurídico, no por eso ha desempeñado un papel menos importante desde 1948; se ha visto a pueblos colonizados acogerse a ella en su lucha por la independencia; ha inspirado a los espíritus en su lucha por la libertad. “CREAR ES RESISTIR, RESISTIR ES CREAR”.
El oro, el silencio y la responsabilidad del Estado
Trascendió públicamente la información sobre el traslado de reservas de oro del Banco Central argentino al exterior, particularmente a entidades financieras en el Reino Unido. Más allá de las versiones oficiales y de las explicaciones fragmentarias, el episodio abre una pregunta que no puede ser ignorada en una república: ¿quién autorizó esa operación, bajo qué fundamentos legales y con qué controles? No se trata de una discusión ideológica ni partidaria. Se trata de derecho público, de administración de bienes del Estado y de responsabilidad institucional. El oro que integra las reservas del Banco Central no es propiedad de un gobierno de turno. Es patrimonio público. Pertenece al conjunto del pueblo argentino y está protegido por principios elementales del derecho administrativo y financiero: legalidad, publicidad, control y rendición de cuentas. En ese marco, cualquier decisión que implique el traslado, la custodia o el uso de activos estratégicos del Estado debe cumplir requisitos ...

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