Solo yo el más bueno el mejor
Estamos viviendo una época de gran individualismo, cada vez le cuesta más a los jóvenes y adultos, encontrarse con el otro, pensar en el otro, convivir con el otro. Hoy somos desterrados voluntariamente, a la comunidad se le resta importancia. Pero como no nos podemos quitar tan fácilmente el peso de nuestra genética, el otro pasa a ser alguien con quien compararse, los sentimientos de envidia y celos se vuelven más comunes que el servicio y la amistad. La paradoja es que mientras más se habla de los demás, más se los aleja. El chusmerío es moneda corriente, más con la carga de traumas no superados que son desplazados. Y el pensamiento hostil, una manera de interpretar la existencia, entendiendo al otro como un enemigo más que como un compatriota. Si están estudiando se quieren recibir, si están trabajando se quieren jubilar, si están en algún proyecto quieren que se termine lo antes posible, casi no se disfruta del compartir el proceso, (la vida es eso que se nos pasa mien...