Jura de la constitucion Nacional 1853
Se está hablando de una posible reforma constitucional para permitir a nuestra mandataria presidencial su reelección. La democracia se inventó para que esto no suceda, para prohibir cualquier intento de perpetuación en el poder, de lo contrario no se puede hablar de democracia. Hay que asumir el riesgo de la democracia, el caminar por el abismo sabiendo que no hay que perder el equilibrio de la justicia, por más que nos cause vértigo, no hay otra manera más sana de crecer, pues de lo contrario se cae en paternalismos. Si no tenemos una clausula que obligue a la alternancia del poder, perdemos facilidad para quitarnos de encima cualquier gobernante nefasto. La alternancia al poder es el mecanismo por el cual los dirigentes se renuevan, lo que hace un juego más dinámico de la política, y como todo dinamismo permite mayor equilibrio y previene los estancamientos. El poder suele encarnarse, y si no hay mecanismos para el reemplazo, cuanto más tiempo este un mal gobierno, ya sabemos las consecuencias de ello. Un buen líder prepara a quien lo va a sustituir para que el modelo, la gestión, las obras, las ideas progresistas continúen. Las reelecciones indefinidas suenan más a complejo de Edipo que a cultura democrática. Si analizamos los gobiernos personalistas que en la historia han durado más de ocho o doce años, solo han estancado el mundo de posibilidades que permite la diversificación y multiplicidad de ideas y personas en la política, porque la diferencia que tenemos con los demás hace más rica la vida, y la vida política. La muerte esta para enseñarnos a dar lugar, a ser humildes, a entender la lógica del paso del tiempo, de las estaciones, de los años, de los días y las noches, lo mismo las personas, hay un tiempo para cada cosa, y hay que dejar lugar a los demás. Además los buenos líderes no pueden dejarse llevar por complejos de superioridad, sino que deben poseer la humildad de considerar a los demás como seres capaces para la función, con aptitudes iguales o mejores, porque de lo contrario se atenta contra el principio de la igualdad ante la ley. Sin entrar a discutir lo positivo o negativo del actual gobierno, dejarse tentar por la perpetuación en el poder es un error que puede ser la caja de pandora de muchos males que se previenen con el cambio de rol, porque por más bueno que sea el líder, a veces es ajeno a la estructura como le paso a Lugo en el Paraguay, o puede enfermarse, etc. no quita a que por cualquier circunstancia deje lugar a un mal gobierno que por tener esa clausula de reelección nos condene a la pérdida de soberanía y libertad, como tantas veces a pasado. Cuanto mayor es el tiempo mayor es la facilidad de corromperse pues el oro puede amalgamarse y el hierro oxidarse; la ropa se apolilla, el cuerpo envejece pero el derecho queda y genera costumbre. Si la constitución permite reelecciones indefinidas, cualquier gobernador, intendente podrá hacerlo, y esto contradice todos los principios de la democracia, permite las dinastías y los nuevos feudos, pues donde el poder se concentra, el miedo se dispersa y se genera la autocensura. Antes de discutir una reforma constitucional, debería haber una reforma cerebral, con cursos intensivos de derecho constitucional.
Retenciones, poder y desigualdad: lo que no se dice cuando se habla del campo
Cada vez que se discute la baja de retenciones en la Argentina, el debate se presenta como una cuestión técnica: incentivar exportaciones, mejorar la competitividad, atraer dólares. Pero detrás de ese lenguaje neutro se esconde una discusión mucho más profunda, que rara vez se aborda: quién se apropia de la renta agraria, cómo se distribuye la riqueza y qué modelo de país se consolida con cada decisión. La reciente reducción de retenciones anunciada por el ministro de Economía, Luis Caputo, 2 puntos para la soja y derivados, 1 punto para el maíz y el trigo, vuelve a instalar esa discusión. Se la presenta como una medida “necesaria” para estimular la liquidación de divisas en un contexto de escasez, pero no se discute el costo estructural que implica ni a quién beneficia realmente. Porque las retenciones no son un impuesto más. En un país con una estructura productiva profundamente desigual, funcionan como una herramienta de redistribución indirecta. El agro argentino, altamente c...

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