Siempre

 


Siempre el ser humano buscará dominar a otros seres humanos, está en su naturaleza,  pero siempre los seres humanos dominados buscarán la manera de liberarse o de vivir bajo normas de justicia, ética y derecho, también están su naturaleza. 


El grupo que tiene el poder, el capital, siempre buscará la manera de aumentarlo, concentrarlo, retenerlo, expandirlo y para legitimarse generará narrativas, simbologías, habitos, propaganda, ejemplos, películas, heroes, mecanismos de dominación con las herramientas tecnológicas del momento, como ha pasado siempre, pero siempre surgirá un grupo de resistencia ante la opresión e injusticias.


Siempre habrá cipayos, vendepatrias, mezquinos, egoístas, narcisistas que por salvarse ellos están dispuestos a vender lo que sea, con tal de mejorar su situación personal, olvidando su compromiso y responsabilidad que requiere el cargo que ostentan o quizás lo hagan por sentirse elegidos, iluminados, poseedores de la verdad que con tal de llevar adelante su misión, harán lo que sus instintos así le dicten, sin escuchar las demás voces. Hay que aprender a reconocerlos con rapidez y quitarles su potestad, ya que de continuar no dudarán en seguir sacando provecho del poder otorgado.


Lo importante es saber que si siempre pasa, volverá a pasar, cambia la forma, pero no la finalidad y debemos estar preparados, generar mecanismos de contralor para que no haya abuso de poder y violaciones a los pactos o cartas magnas que escribamos, que hagamos cumplir la ley porque de lo contrario surgen los monstruos. La ambición y el hambre de poder son infinitos, por lo tanto el límite lo debemos poner entre todos. Y debemos de alguna u otra manera generar la conciencia a los cipayos, de que no es gratis vender la soberanía.


El grupo que tiene el poder, generalmente empieza a sentirse superior al resto, pues el trato que se les da hace que le salga humo en sus cabezas, que de el rol de servidores o funcionarios pasan a ser servidos,  pero siempre han surgido los grupos de intelectuales y personas de buena voluntad que toman conciencia del estado de cosas y buscan la manera que el resto de la población lo haga, y no se deje manipular o explotar.  Este grupo mostrará la forma  de que se puede vivir de otra manera, de que todo ser humano es digno y merecedor de respeto, con garantías constitucionales que así lo hagan realidad. El poder es sólo una delegación del grupo a personas que parecen ordenar el caos, pero que en el momento que dejan de preocuparse por todos es la hora de sacarselo. El poder lo tendrá la clase dominante mientras el resto del grupo así se lo permita. 


Porque el poder está en todos, todos nacemos frágiles, necesitamos del cuidado de otros para sobrevivir, no venimos con nada al mundo y nada nos llevaremos, todo se construye, incluso la distribución de las riquezas y el poder, y con buena voluntad se puede construir una sociedad donde nadie sufra de carencias materiales, trabajo, salud, educación, esparcimiento etc. Y sii se tiene poder que sea para el cuidado y no para el control. 


Aunque con el tiempo al poder se lo va delegando en  otras personas que son líderes carismáticos o tienen vocación de servicio,  terminan pasando que el poder se les encarna, y luego están dispuestos a hacer cualquier cosa para conservarlo, y como ya dijo Aristóteles la buena forma de gobierno es la que se preocupa por todos.


Tiene que quedar claro que cuando hay situaciones de injusticia es porque en parte se la está permitiendo, hay complicidad, muchas veces porque les da ventajas particulares o grupales, a veces solamente por sentimiento tribal y gozo con el éxito del líder, o con el malestar de los contrarios, pero que a la larga se conocen y se desprecian, porque nos quitan humanidad, que es a los que estamos llamado  a ser y nos llevan a vivir desequilibrios, que generan mucho malestar, pobreza, exclusión e injusticias. 


Si no se está buscando otras maneras de convivencia porque la narrativas de los poderosos han logrado imponerse a través de la manipulación o la violencia. El poder se ha hecho invisible, se ha normalizado y se teje como una telaraña pegajosa que atrapa a los que no les gusta, y se imbrica por la sociedad a través del sistema, que va reproduciendo los mecanismos de dominación, muy sutiles, casi imperceptibles, que con los pretextos de rendimiento y organización, terminan siendo eficaces y efectivos para doblegar a la población a sus deseos, ya que la población termina viviendo de interpretada. Por eso la población debe estar atenta, informarse, genera filtros mentales, leer, pues la lectura es la gimnasia del pensamiento, para poder interpretar los signos de los tiempos. Y así como en estos tiempos donde gusta fortalecer el cuerpo, también hay que hacerlo con la mente, dedicando tiempo a la lectura y la escritura, para que seamos fuertes en espíritu y en verdad. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Retenciones, poder y desigualdad: lo que no se dice cuando se habla del campo

El oro, el silencio y la responsabilidad del Estado

Una violación constitucional, jurídica y moral